Historia del  telar

13.08.2021

El telar es una máquina para tejer, construida con madera o metal, en la que se colocan unos hilos paralelos, denominados urdimbres, que deben sujetarse por ambos extremos. Mediante un mecanismo, estos hilos son elevados individualmente o en grupos, formando una abertura denominada calada, a través de la cual pasa la trama.

Puede ser artesanal o industrial. Los telares artesanales se clasifican en tres grandes familias: bastidores, verticales y horizontales. Los telares industriales se clasifican según el tipo de tejido que producen: hay planos, circulares y textiles.

Existen diferentes versiones sobre la invención del telar. La tradición china ubica su invención en la época del Emperador Amarillo, mientras que algunos han asegurado que el telar fue inventado por los indígenas sudamericanos. Otros especulan que fue desarrollado en el periodo neolítico en Mesopotamia.

En la Era Paleolítica, hace aproximadamente 6000 y 10000 años de antigüedad, el hombre fue en busca de abrigo para protegerse de la intemperie, Imitando a la naturaleza de los nidos de pájaros y diversas raíces, descubrió fibras vegetales y animales y comenzó a entrelazarlas hasta formar un tejido.

En la Era Neolítica se desarrolla la industria de los Metales y la rueda, la agricultura, la domesticación de animales y los primeros telares


El primer telar fue el vertical griego, parecido a un arco de fútbol, en la cual pendían las fibras desde el travesaño hasta el suelo y colocaban piedras para tensar las fibras y formar una urdimbre más firme y así tejían desde abajo hasta arriba. Esta labor facilitó el manipuleo de las fibras siendo más finas y suaves, favoreciendo la textura en la indumentaria textil. A este telar lo llamaron Penélope y se utilizó en Medio Oriente y norte de Europa.

El telar egipcio era similar al de los tapices y alfombras siendo de manera vertical, de suelo y horizontal. 

En América se utilizaban los telares de cintura, en la cual el hombre estaba sentado en el suelo, con la urdimbre atada al cinturón que llevaba puesto, lo sujetaba con el peso del cuerpo y tejía manteniendo su posición.

Con el desarrollo de la Humanidad y los avances industriales que iban progresando, avanzaron la tejeduría con otros modelos de telares que facilitaban el diseño de la trama.

El telar de pedal fue inventado en el siglo X, en la temprana Edad Media. 

Los telares de pedal, que separaban la urdimbre con la presión de los pies y accionaban unos bastidores que contenían los lizos que estaban enhebrados. Leonardo Da Vinci, en el siglo XVI, inventó la lanzadera, que permite realizar los tejidos en forma manual para completar la labor de manera más eficiente.

Estos telares produjeron un avance tecnológico textil, que aumentó la producción en gran escala, favoreciendo la economía mundial y la vida de los pueblos.

El clérigo escocés William Lee inventó el primer telar para medias en 1589. 

El telar de Jacquard automático fue inventado en 1801 por Joseph Marie Jacquard,  

Y una versión del telar mecánico (el cual jugó un papel importante en la revolución industrial) fue inventada por el clérigo inglés Edmund Cartwright en 1784. Ésta fue patentada un año después, pero debido a fallos, Cartwright desarrolló su versión definitiva en 1789, la cual sirvió de modelo para desarrollos posteriores.

En la actualidad abundan diferentes tipos de telares que responden a cada uso de acuerdo con sus necesidades y tiempos, como ser el telar de triángulos, cuadrados, hexagonales, redondos, de peine también llamado María o sureño, tanto manual como eléctrico.

Charles Babbage, con ayuda de Augusta Lee, descubrió un patrón para tarjetas perforadas por medio del telar, lo cual contribuyó a la idea de la computadora.